martes, 23 de agosto de 2011

Tacto

Ah.... mira....
El cielo tan azul resopla en mis pupilas...
Las nubes se sientan tranquilas, el tiempo va tan despacio que ellas lo han dejado atrás... como al viento.

Como a ti...
Como a mí.

Ah... escucha...
El roce de la vida sobre el pasto, andando tan desinteresada... tanto que se olvida que la necesitamos para seguir... Porque nadie respira estándo muerto, salvo el silencio...

Salvo tú, inclusive yo... Salvo cuando ya es muy tarde.

Este aroma tan solitario no es más que el de unas alas rotas, y ya se olvidan que mueven nuestros deseos por arriba de cualquier dios errante al que adjudicamos nuestra fé,la misma esperanza que hemos pérdido en nosotros mismos..

Tu confianza, o mi amor propio...

Pero apenas termino de saborear la porcelana en mis palabras, y esta disculpa tuya se acerca rencorosa... Desdoblo mi sonrisa y con mis manos encuentro la tuya más allá escondida, te miro a los ojos... y miras el cielo.
Entonces te perdono...

A ti no te importa... a mí tampoco.
Cerramos los ojos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario