viernes, 9 de septiembre de 2011

confesando...

...Mi nombre es sólo una metáfora de mi alma. Y mi personalidad es otro adorno al que no le encuentro mucho sentido.

Quién era se perdió en algún lugar que ya no recuerdo.Y mi cuerpo se quedó a la vez estancado en otro lado de la vida.



Yo misma me recuperé en otro instante que olvidé...Y del polvo de mí misma comencé a caminar de nuevo... Una dirección que tenía un final en su principio.

Como un círculo vicioso que se condenaba a sí mismo..



Quién era vió escurrir por mis mejillas emociones tan pesadas... apenas soportables. Me ví llorar tanto hasta secarme.

Me obligué abrazar a otras vidas por un poco de consuelo, un respiro para el alma que dolía más y más hasta desear quebrantarme.



Y no sé en qué momento exactamente...

Dejé de corromperme...

No recuerdo cuándo fue que mis ojos te miraron diferente...



Apenas sé que desde siempre ha sido perfecto...

Desde antes de saberlo ó de sentirlo.

No sé en que fisura de tiempo quién era se convirtió en quién soy...



Yo soy tuya...

Yo confieso que soy tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario